



El viejo aserradero yace entre ruinas a la orilla del irati. Escombros, naves en ruina, la chimenea... el olor a viejos productos y a quemado domina el ambiente.
Los grafitis tratan de rejuvenecer el ambiente, pero solo consiguen remarcar mas la decandecia del lugar.

1 comentario:
Iñaki. He disfrutado mucho viendo tus imágenes. Celebro haberte conocido. Ya tienes un nuevo seguidor incondicional de tu Blog. Un saludo. ¡Cuidate! :) José Javier Lorza (J.J)
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